La Guajira no era un desierto en el siglo XVIII

March 18, 2016

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Published in General News

Solamente el 8% de todos los bosques secos tropicales que había en Colombia existen en la actualidad. Hace 300 años, lo que hoy conocemos como la desértica península de La Guajira tenía pastos y bosques secos tropicales, un ecosistema propio de esa región. Aunque también se encuentran algunos reductos en Santander y Huila, ese 8% hoy se utiliza para ganadería y agricultura y sólo el 2% del original está preservado.  

Comparando mapas y descripciones de la península de La Guajira y el Valle del Río Cesar que datan del siglo XVIII, el investigador Camilo Torres, de la Universidad, encontró que la transformación de ese paisaje se puede rastrear a las actividades de los indígenas locales, conocidos como guajiros, que en aquella época ya extraían la madera de los árboles y practicaban la ganadería, incluso más que los criollos.

El árbol llamado Palo de Brasil era talado y enviado a Europa, donde se le hacía un proceso para obtener un tinte de coloración. La alta demanda del tinte y la demanda de carne de la población llevaron a que las poblaciones locales tuvieran hasta 56 mil cabezas de ganado. Se sabe que los indígenas eran comerciantes y ganaderos (incluso desde el siglo XVI) y por lo tanto transformaron los paisajes.

Los hallazgos son una explicación histórica de la sequía que hoy azota a la región de La Guajira, especialmente visible en épocas de El Niño. Es evidente que la transformación de los suelos es un proceso ligado a la historia de la región. La vegetación del bosque seco tropical desapareció gradualmente a medida que la deforestación convertía los suelos en praderas y, después, la ganadería los volvía suelos desérticos. 

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