Educación Ejecutiva

¿Por qué las ‘corazonadas’ no son un indicador para tomar decisiones empresariales?

Septiembre 11, 2020

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El escenario empresarial está permeado por el entorno y los efectos de la pandemia, por eso, cada paso o decisión de los gerentes marcará un rumbo importante en las organizaciones

Jaime Marín Gálvez, director de Programas Abiertos Educación Ejecutiva de la Facultad de Administración de la Universidad de los Andes comparte ocho claves que los líderes necesitarán tener en cuenta en el mundo post pandémico

El ámbito empresarial exige cada vez más decisiones estratégicas, tanto en el corto como en el mediano y largo plazo, que permitan hacer un uso eficiente del capital humano y de los recursos disponibles. Acudir permanentemente a la intuición y “las corazonadas” para definir los siguientes pasos de una compañía son prácticas poco recomendadas en el mundo de los negocios, no sólo por su falta de precisión sino también porque se basan en supuestos que poco o nada aportan a determinaciones de gran magnitud.

En el escenario actual, caracterizado por la pandemia global y en donde se presentan múltiples cambios geopolíticos, económicos y sociales, los empresarios necesitan pensar con detenimiento cada acción que será ejecutada. Por este motivo, es de gran importancia tomarse el tiempo para comprender el contexto y tomar decisiones responsables basadas en la preparación. Los altos directivos y los empresarios tienen en sus manos la capacidad de guiar a sus compañías hacia el éxito y por eso, la toma de decisiones responsables jugará un aspecto clave en la supervivencia de las mismas.

La actualización es la clave para enfrentar los retos actuales y futuros. Por eso volver al salón de clases y tomarse un tiempo para entender el contexto, aprender sobre nuevas tendencias y prepararse para los desafíos que se generarán en el mundo post pandemia puede resultar más acertado que tomar decisiones a la ligera. Lo cierto es que las habilidades gerenciales necesitarán reformarse para dar respuesta al entorno y a los cambios en el escenario.

Con lo anterior en mente, Jaime Marín Gálvez, director de Programas Abiertos de Educación Ejecutiva de la Facultad de Administración de la Universidad de los Andes comparte estas ocho claves que los líderes necesitarán tener en cuenta para hacer una gestión efectiva y exitosa de sus empresas:

  1. Actualidad: no solo basta con enterarse por los medios cómo está cambiando panorama (en el país, la región, la geopolítica, los cambios en los mercados, entre otros), a veces es necesario escuchar a expertos de primer nivel, a grandes investigadores y pensadores, a analistas y profesores, para tener una visión nueva de estas realidades.
  2. Adaptabilidad: primero al teletrabajo, que llegó para quedarse y con él, la capacidad de comprender que la gestión del éxito no depende del seguimiento presencial de los colaboradores. Asimismo, vislumbrar cómo la formación virtual es un camino valioso e interesar para adquirir nuevas herramientas para el “Kit gerencial”.
  3. Renegociación: ante la nueva realidad, los empresarios se han visto enfrentados a tener que renegociar acuerdos y metas ya pactadas, lo cual involucra un manejo efectivo de conversaciones difíciles y acuerdos por cooperación.
  4. Comunicación: el manejo de la información tanto interna como externamente son factores esenciales para la gestión de expectativas de los diversos stakeholders, además de una capacidad única para lograr transmitir mensajes claros de decisiones complejas y persuasivos sobre los nuevos rumbos estratégicos.
  5. El talento humano y la virtualidad: en un contexto como el actual se requiere de un manejo efectivo de los equipos de trabajo en asuntos como el trabajo remoto, los horarios flexibles, la gestión de los equipos desde la virtualidad, evitar el exceso de reuniones (o la “reunionitis”) y aprender a hacer economía del tiempo (solucionar asuntos por vías más rápidas como correos o mensajes).
  6. Pensamiento estratégico: hay que contar con nuevas herramientas para repensar la organización, su nuevo enfoque estratégico y los objetivos que se deben alcanzar, teniendo en cuenta elementos como la transformación digital y la sostenibilidad.
  7. Innovación: revisar al interior de la organización qué capacidades o proyectos pueden impulsarse con los colaboradores para encontrar grandes soluciones (intraemprendimiento) y descubrir, con lo que ya se cuenta en la organización, qué nuevos productos o servicios se pueden lanzar (innovaciones adyacentes) para diversificar el portafolio.
  8. Liderazgo: en situaciones como la actual, es importante dejar atrás los paradigmas del líder tradicional, y actualizarse a una visión de líder transformador, estratégico y para el desarrollo de la organización.

Si se quiere ser un mejor gerente, directivo o dueño de empresa, estar actualizado y desarrollar las habilidades que se requerirán en este nuevo escenario serán aspectos fundamentales que marcarán la diferencia frente a la superviviencia y la competitividad, y esto es lo que esperamos que encuentren en nuestra oferta ejecutiva para directivos como lo son los programas Alta Gerencia Internacional y, Alta Dirección en Gestión y Liderazgo Estratégico”, concluye el director Marín.

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