Frente a esta problemática, Savia, un emprendimiento conformado por egresadas de la Universidad de los Andes, desarrolló una prueba casera capaz de detectar infecciones vaginales en 15 minutos y determinar si su origen es bacteriano, parasitario o por hongos. La solución, que hoy es la única finalista latinoamericana del Hult Prize (un premio internacional que otorga hasta un millón de dólares), busca reducir el uso inadecuado de medicamentos, facilitar el acceso a un diagnóstico oportuno y ampliar las alternativas de atención médica desde casa.
La escena que imaginaron sus creadoras, las ingenieras biomédicas Andrea Gómez (24 años) y María Gabriela Mejía (27 años), es sencilla: una mujer identifica síntomas de una posible infección vaginal, pero en lugar de tener que desplazarse hasta un centro médico para obtener un diagnóstico para poder determinar el tratamiento adecuado, puede tomar una muestra en casa y conocer en pocos minutos qué tipo de infección podría estar presentando.
El prototipo de Savia funciona mediante una tecnología conocida como prueba de flujo lateral, basada en papel y utilizada también en otras pruebas rápidas como la del covid-19. En este caso, el dispositivo incorpora anticuerpos funcionalizados capaces de reconocer los microorganismos asociados con tres tipos de infecciones vaginales.
La información que entrega el prototipo es precisamente uno de los elementos que sus creadoras consideran más importantes. No se trata solamente de establecer si existe una infección, sino de diferenciar su origen. Las tres posibilidades que contempla la prueba —bacteriana, parasitaria y micótica— pueden producir síntomas similares (flujo anormal, irritación o picazón), pero requieren tratamientos diferentes.
Se trata de una propuesta que las llevó a ser seleccionadas entre 18.000 emprendimientos que se postularon alrededor del mundo al Hult Prize para convertirse en parte del selecto grupo de 21 emprendimientos finalistas que participaron del Global Accelerator en el Reino Unido, una fase en la que las fundadoras de Savia tuvieron acceso a la asesoría de mentores para fortalecer su proyecto.
Inteligencia artificial para facilitar el tratamiento
Tras el desarrollo del dispositivo, que ya es viable, desde Savia trabajan ahora por incorporar un segundo componente: inteligencia artificial. La idea es que las usuarias puedan tomar una fotografía de la prueba con su celular y el modelo de IA se encargaría de reconocer el resultado y ayudar a interpretarlo, de manera que la lectura no dependa únicamente de que la persona sepa identificar correctamente las líneas que aparecen en el dispositivo.
A partir de allí, la aplicación podría ofrecer información sobre el resultado y orientar a las usuarias hacia una consulta médica si la necesitan. El objetivo es que el dispositivo no sea únicamente una herramienta para obtener un resultado, sino que pueda convertirse en un punto de entrada a servicios de salud.
La combinación de diagnóstico rápido e inteligencia artificial busca resolver además una limitación de algunas pruebas que ya existen. Actualmente pueden encontrarse soluciones que intentan determinar si una mujer tiene una infección vaginal mediante indicadores de pH. Sin embargo, este tipo de pruebas no necesariamente tiene la sensibilidad requerida para diferenciar entre algunas de las causas más frecuentes.
Evitar complicaciones
De acuerdo con las ingenieras de Savia, el problema no termina en la incomodidad o las molestias que produce una infección vaginal. Un tratamiento inadecuado puede generar consecuencias adicionales como la resistencia antibacteriana, complicaciones asociadas con infecciones mal tratadas, especialmente durante el embarazo, y afectaciones a la flora vaginal.
“Si tú te compras un tratamiento para los hongos, pero resulta que tenías una bacteria, también vas a afectar la flora que sí es beneficiosa en tu vagina”,
explica la ingeniera Andrea Gómez. Esto, agrega, puede hacer que algunas mujeres queden más susceptibles a nuevas infecciones y entren en ciclos de recurrencia.
Por eso, uno de los pilares del desarrollo ha sido que la prueba sea de bajo costo y accesible, además de rápida y confiable. La intención es que pueda utilizarse sin necesidad de acudir inicialmente a urgencias, esperar una cita o realizarse un procedimiento de laboratorio.
Un emprendimiento de competencia global

Su prototipo permite detectar en 15 minutos si una infección vaginal es de origen bacteriano, parasitario o micótico.
La propuesta de Savia se destaca como una combinación de innovación, impacto social y posibilidades de implementación que ha mostrado el potencial de este emprendimiento en un escenario global como el Hult Prize. Esta competencia internacional de emprendimiento para estudiantes y jóvenes emprendedores busca precisamente impulsar empresas con modelos sostenibles y con el propósito de cambiar la vida de las personas.
Tanto para su participación en este premio, que dará a conocer su veredicto en septiembre de este año, como para el desarrollo y evolución de la propuesta, las fundadoras de Savia han contado con el acompañamiento del Centro de Emprendimiento de Uniandes. Estamento que les brindó a las ingenieras apoyo económico para su viaje a Reino unido y acompañamiento para el desarrollo de su emprendimiento, no solo en Colombia sino buscando oportunidades en mercados extranjeros.
De acuerdo con la ingeniera Maria Gabriela Mejía, más allá del apoyo económico que pueda representar el premio,
“entre los beneficios que ya están aprovechando de esta competencia internacional está la visibilidad que está recibiendo su proyecto y la posibilidad de construir una red alrededor de la solución”.
El equipo ya tiene seleccionado un fabricante para producir las pruebas y cuenta con un prototipo viable de la herramienta de inteligencia artificial. Aunque el dispositivo todavía no está disponible comercialmente, sus desarrolladoras aseguran que están más cerca que nunca de llevarlo al mercado.
Y en ese tránsito del laboratorio a la vida cotidiana, el Hult Prize puede jugar un papel decisivo. Más que un reconocimiento, para sus fundadoras representa la oportunidad de conseguir recursos, conocimiento y contactos para que una tecnología diseñada en Colombia pueda llegar a las mujeres que enfrentan, con frecuencia, un problema de salud para el que todavía existen pocas alternativas de diagnóstico rápido desde casa.