En una jornada que convocó a líderes del ecosistema de emprendimiento, la Universidad de los Andes fue el escenario para la presentación oficial del estudio «Las marcas más valiosas de las startups colombianas» realizado por la consultora Mitte y la firma experta en valoración Brandvalorum. El evento, realizado en el Auditorio Mario Laserna, puso sobre la mesa un tema de creciente relevancia estratégica: la importancia y el valor de los activos intangibles en la nueva economía digital.
La iniciativa, apoyada por el Centro de Emprendimiento de la Universidad de los Andes, nació de una premisa fundamental: en un mercado global donde los modelos de negocio y la tecnología pueden ser replicados, la marca se erige como el activo más defendible y el principal motor de la conexión emocional con el cliente. El estudio se propuso, por tanto, cuantificar ese valor intangible y sentar las bases para una gestión más consciente y estratégica del branding en las empresas emergentes del país.
El estudio analizó startups colombianas con menos de diez años de fundación, todas con base tecnológica y respaldo de venture capital. Los resultados revelan que, de las 30 startups enlistadas, 19 cuentan con fundadores egresados de la Universidad de los Andes, un indicador del papel protagónico que ha tenido la institución en el fortalecimiento del ecosistema emprendedor del país.
En el ranking destacan Rappi, Habi, Addi, Bold, La Haus, Laika, Simetrik y Finkargo, entre otras, que ocupan las primeras posiciones con valores de marca que superan los 500 millones de dólares en los casos más consolidados, y alcanzan montos entre 3 y 100 millones de dólares en las startups emergentes. El estudio también muestra que el sector fintech lidera en número de empresas (11 de las 30), seguido por proptech, e-commerce, SaaS y foodtech, reflejando la diversidad y el dinamismo del emprendimiento colombiano.
.La academia como catalizador del ecosistema
La bienvenida estuvo a cargo de Hamilton López, director del Centro de Emprendimiento de la Universidad de los Andes, quien contextualizó la relevancia del encuentro. López argumentó que la misión de la Universidad va más allá de la formación, extendiéndose a la creación de puentes entre el conocimiento teórico y los desafíos prácticos que enfrentan los emprendedores.
«Durante años, el foco de las startups ha estado en el producto, la tecnología y el levantamiento de capital. Hoy, entendemos que sin una marca sólida que genere lealtad y confianza, el crecimiento es insostenible. Este estudio es un reflejo de esa evolución en el pensamiento estratégico. Estamos aquí para darle al valor de la marca el lugar protagónico que merece en la conversación sobre el éxito empresarial».
Un panel de fundadores
El punto culminante de la jornada fue el panel de discusión que siguió a la presentación metodológica del estudio. Moderado por Andrea Villanueva, subdirectora de ColCapital, el conversatorio se convirtió en un crisol de experiencias, uniendo a representantes de algunas de las compañías más disruptivas del país con expertos del mundo de la inversión y el derecho.
- Rappi y Bold: ejemplos de marcas que se viven en el día a día. Matias Laks, Country Manager de Rappi y David Alonso, Head of Legal de Bold, ofrecieron un fascinante contraste de estrategias. Desde Rappi, se exploró el fenómeno de cómo una marca puede trascender su función para integrarse en la cultura y el lenguaje popular, convirtiéndose en una expresión cotidiana (‘rappifavor’, pedir un ‘rappi).
La clave, explicaron, no solo es una ejecución logística impecable, sino una inversión constante en una identidad de marca audaz y omnipresente que promete soluciones inmediatas. Por otro lado, Bold compartió su travesía para construir confianza en el competitivo universo fintech.
Su representante detalló cómo la simplicidad, la transparencia y un enfoque obsesivo en el empoderamiento del pequeño comerciante les permitieron crear una marca que funciona como un sello de garantía, un mensaje fundamental en un sector donde la seguridad y la fiabilidad lo son todo. Los datáfonos de Bold hoy están presentes en la mayoría de los comercios, representando físicamente un intangible de la marca.
- Habi y la disrupción de lo tradicional. La intervención de Sebastián Kremer, Country Manager de Habi, arrojó luz sobre el desafío de innovar en industrias con una enorme inercia, como la inmobiliaria. Su lección principal fue que la marca actúa como el principal agente de cambio, simplificando procesos complejos y humanizando la tecnología.
Para Kremer, Habi no vende algoritmos para tasar una casa, sino tranquilidad en una decisión radical en la vida de muchas personas, demostrando cómo el storytelling es vital para superar el escepticismo del consumidor.
- La marca ante inversionistas y competidores. Desde la perspectiva de los inversionistas, Andrea Mosquera de a2censo y Andrea Villanueva de ColCapital explicaron cómo se evalúa una marca antes de invertir en una startup. Señalaron que la marca ya no es un concepto subjetivo, sino que se analiza con datos concretos como el costo para atraer clientes, la lealtad de estos y el nivel de reconocimiento.
Concluyeron que una marca fuerte ofrece dos grandes ventajas: asegura ingresos más estables y crea una barrera competitiva que protege a la empresa, lo que al final justifica que la compañía reciba una valoración económica más alta.
- El activo legal que no se puede ignorar. Finalmente, Adrián Rodríguez-Piedrahita, fundador de una firma de derecho tributario que lleva el mismo nombre, hizo un llamado de atención a los fundadores.
«La marca es la cara visible de su propiedad intelectual, y probablemente el activo más valioso que están construyendo, pero muchos olvidan protegerlo adecuadamente»,
advirtió. Explicó la importancia del registro de marca, las implicaciones fiscales de su valoración y cómo una gestión legal de los intangibles es indispensable para evitar conflictos futuros y para estar preparados para procesos de fusión o adquisición.
El evento finalizó con un espacio de networking, dejando una lección clave: el ecosistema de las startups colombianas ha entrado en una nueva fase, una donde la construcción de marcas poderosas, queridas y bien gestionadas será el factor decisivo entre el éxito fugaz y la trascendencia empresarial.