La primera edición de RedES reunió egresados, estudiantes y profesores de la Maestría en Gestión de la Cadena de Suministro, la Maestría en Gerencia Estratégica y la Especialización en Negociación; con el apoyo de PROCEME, la Oficina de Egresados y Desarrollo Profesional, el CSL y el área de Abastecimiento de Bienes y Servicios de la Universidad. Además, se sumaron aliados como Grupo Plastilene, Arcos Dorados y La Tercera Mirada para robustecer la conversación sobre abastecimiento sostenible y economía circular. El resultado: un laboratorio vivo donde el conocimiento se conecta con retos reales y la cadena de valor de la Universidad de los Andes se fortalece desde la colaboración.
Un origen con sentido: de un curso a un programa de mejoramiento continuo
RedES se origina en los trabajos finales de los colaboradores del Centro de Servicios Logísticos como cierre del curso Abastecimiento Sostenible y Experiencia del Cliente. En dicho curso, identificaron una oportunidad clara: elevar la eficiencia operativa y la sostenibilidad (económica, social y ambiental) del abastecimiento gastronómico de la Universidad de los Andes, fortaleciendo capacidades de proveedores con herramientas prácticas y acompañamiento técnico.
¿Qué es RedES?
RedES no es un evento aislado: es un programa que articula proveedores del ecosistema gastronómico con estudiantes, egresados, profesores y aliados para co-crear planes de mejora con prácticas sostenibles y herramientas de gestión. Su relevancia está en que aterriza la sostenibilidad en decisiones cotidianas: cómo se planea, cómo se compra, cómo se transporta, cómo se almacena, cómo se reduce el desperdicio y cómo se cierra el ciclo de materiales.
Y por eso tenía todo el sentido invitar a proveedores: si queremos una cadena de valor con propósito, tenemos que trabajar con quienes la hacen posible.
Cinco temáticas, un mismo propósito:
Esta primera edición trabajó cinco temáticas concretas: planeación estratégica y demanda, abastecimiento, negociación inventarios y almacenamiento y reciclaje.
Más allá de los temas, todas apuntaban a lo mismo: repensar procesos, reducir desperdicio, fortalecer capacidades operativas y activar economía circular desde lo posible.
En las mesas se hizo evidente el valor de conectar conocimiento y realidad: estudiantes y egresados aplicando herramientas con rigor, proveedores compartiendo su experiencia, y una conversación que terminó en planes simples, medibles y alcanzables.
De ese cruce salieron tres señales claras de valor:
- Diagnóstico aplicado y causas raíz.
- Miniplanes con KPIs que convierten la intención en hoja de ruta.
- Aprendizaje situado e intercambio entre pares, donde la red deja de ser concepto y se vuelve práctica.
RedES en cifras
Esta primera edición dejó algo más que ideas: dejó colaboración real para apoyar a la comunidad de proveedores de la universidad.
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Empresas privadas
(proveedores del abastecimiento gastronómico del campus).
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Áreas involucradas
para hacerlo realidad, sumando capacidades y visión compartida.
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Voluntarios movilizados
(egresados, profesores, estudiantes y mentores PROCEME), acompañando el trabajo en las mesas y la construcción de planes de mejora.