Nevis Cadena es un emprendedor social oriundo de El Charco, Nariño. Este Licenciado en Etnoeducación se considera a sí mismo como un apasionado por los territorios y sobre todo por el Pacífico colombiano. Desde 2014 dirige la operación de Frutichar, una idea propia que pretende abrir caminos para la comercialización de frutos exóticos del Pacífico — entre esos el naidí, mayormente conocido como azaí—. Una labor que se ve truncada por la falta de conocimientos en sostenibilidad en las regiones, por la desigualdad y sobre todo porque, en palabras de Nevis, “en estas latitudes no existe un ecosistema empresarial que lleve productos hacia el interior del país, no hay escenarios que generan economías lícitas”, expresa.
Esta inquietud cobró fuerza en Nevis tras finalizar su pregrado, momento en el que comenzó a sensibilizarse aún más sobre las problemáticas de su entorno. “Quería hacer un posgrado que me permitiera desarrollar más mis habilidades como líder comunitario. Quería soluciones reales para las problemáticas del territorio, aplicando conceptos como la gobernanza y la gobernabilidad”, comenta.
En esta búsqueda encontró los programas de posgrado de la Universidad de los Andes, y uno de ellos llamó más su atención, pues “tenía la imagen de un raizal en el Pacífico extrayendo piangua. Di clic, vi la malla curricular y entendí que ese era el programa que quería realizar”. Este programa era la Maestría en Gerencia y Práctica del Desarrollo (MDP), impartida por la Facultad de Administración.
Gracias a una beca otorgada por la Corporación Manos Visibles, Nevis Cadena pudo iniciar este posgrado como parte de la cohorte MDP Pacífico. Una oportunidad que le permitió conocer otros líderes de la región. A través de Manos Visibles, además, recibió pautas de liderazgo y pudo profundizar algunos conocimientos necesarios para iniciar esta Maestría.
“Fue una red de apoyo, tanto académica como personal. Conocí y conecté con miembros de resguardos indígenas, emprendedores comunitarios, funcionarios de cooperación internacional y líderes comunitarios. Este proceso generó lazos que aún persisten”,
menciona.
De la Maestría, destaca mucho la integración de diversos conocimientos como la administración, recursos naturales y gestión del territorio. Estos se ponían a prueba por medio de rigurosos casos de estudio, los cuales “aplico mucho hoy en mi trabajo con comunidades”. Asimismo, destaca los aprendizajes sobre cómo integrar los procesos de sostenibilidad ambiental con los proyectos de desarrollo local en regiones como el Pacífico. Recalca también que ha podido conjugar los saberes afro con la Academia y que con esta fórmula se ha acercado más a su sueño.
“Queremos hacer un ecosistema empresarial que permita que los productos de campesinos del Pacífico lleguen al centro del país. La mayoría del tiempo esto no se puede y esto provoca las economías no lícitas. Hoy tenemos en este proyecto 700 familias vinculadas, un resguardo indígena y dos consejos comunitarios”,
apunta Nevis.
También asegura que este programa le ha permitido entender mejor su origen y su región.
“En este programa, entendí que el Pacífico en sí mismo es diverso, tiene muchos liderazgos e identidades. Por ende, debemos formarnos como líderes para resolver la crisis climática, una realidad poco vista en regiones como la nuestra. Programas como este nos permiten repensarnos y tener una mejor relación con los ecosistemas y problemas sociales del Pacífico”,
explica.
Sin duda alguna, estos aprendizajes son resultado del viaje transformador de la educación. Un proceso que, según Nevis, no solo lo ha impactado a él sino a su comunidad, y le motiva a seguir trabajando y formandose para llevar estos conocimientos al Pacífico.