Bogotá, D.C. Septiembre de 2025. El primer ‘Latinoamérica Pension Day 2025’, celebrado en el Auditorio Alberto Lleras Camargo de la Universidad de los Andes, varios expertos destacaron la importancia de que las estrategias de inversión durante la etapa de acumulación reflejen el objetivo de los sistemas pensionales: maximizar los ingresos durante la jubilación, en lugar de enfocarse simplemente en el saldos de las cuentas individuales. Este enfoque cobra especial relevancia en un contexto de envejecimiento poblacional, donde fortalecer los sistemas de capitalización es clave para lograr una mayor justicia intergeneracional.
El evento reunió a 17 expertos de seis países, incluyendo líderes de la academia, el Estado y el sector privado. Durante la jornada, los invitados generaron conversaciones en las que se analizó el futuro de las pensiones en una región que enfrenta desafíos como la acelerada caída de la natalidad y la persistente informalidad laboral.
Organizado por la Facultad de Administración de la Universidad, el espacio sirvió como una plataforma crucial para el diálogo en un momento en que países como Colombia y Chile adelantan reformas a sus sistemas.
El problema fundamental: un objetivo equivocado
Un tema central, propuesto por Daniel Mantilla, organizador del evento y profesor de la Facultad de Administración, fue que los sistemas de pensiones en América Latina están utilizando una métrica de desempeño equivocada.
«El punto central es que la regulación y las reglas de juego no están apuntando al objetivo que debería ser en un sistema pensional, que es maximizar los ingresos que la gente va a recibir en su retiro»,
explicó Mantilla.
El problema es que el sistema se enfoca en reportar el saldo acumulado en pesos corrientes, ignorando el riesgo de conversión a ingresos: la incertidumbre sobre cuántos ingresos futuros puede realmente financiar ese saldo. El costo actual de adquirir una renta estable durante el retiro es altamente sensible a los movimientos en las tasas de interés. Si el objetivo es maximizar las pensiones, las métricas utilizadas para evaluar el desempeño de las administradoras deben reflejar tanto ese objetivo como ese riesgo
Mantilla ofreció una analogía para ilustrar el punto:
«Piensen en un piloto que por equivocación pone el GPS del avión con destino a Santiago de Compostela, cuando en realidad su objetivo es llegar Santiago de Chile. Una estrategia puede ser muy buena para un objetivo, pero muy mala para otro».
La solución propuesta es un cambio fundamental en cómo se reporta la información y cómo se mide el desempeño de los fondos. Siguiendo el modelo de otros sistemas como el de Países Bajos, los extractos deberían mostrar a los ahorradores el ingreso mensual proyectado que sus ahorros podrían generar, expresado en pesos de hoy.
«Es crucial que se reporte a la gente en las mismas unidades en las que se le van a pagar los beneficios, que son ingresos mensuales y no un saldo acumulado»,
afirmó Mantilla.
Soluciones innovadoras y desafíos regionales
Las discusiones destacaron soluciones concretas y aplicables que se están implementando en el mundo:
- Fondos generacionales: Se abordó la implementación de estos esquemas de inversión que adaptan su riesgo a la edad del afiliado. Se discutió su introducción en las reformas de Chile y Colombia, y cómo la nueva generación de estos productos en Estados Unidos ya comienza a enfocarse en manejar el riesgo en términos de unidades de ingreso para el retiro.
- Bonos de retiro de Brasil: Un caso de innovación de alto impacto fue el programa «Tesouro Direto«, presentado por Fabio dos Santos Barbosa, del Tesoro Nacional de Brasil. Esta plataforma permite a los individuos comprar un nuevo tipo de bonos de deuda pública llamados Renda+, que garantizan un ingreso durante 20 años a partir de la edad de jubilación, protegido contra la inflación. Con un monto mínimo de inversión de solo un dólar, democratizan el acceso a un vehículo de inversión seguro (con muy bajo riesgo de conversión a ingresos vitalicios), líquido y fácil de usar.
- Realidades demográficas: Los expertos también discutieron los inevitables desafíos demográficos. Con las tasas de fertilidad en la región cayendo drásticamente (en los años 70 la tasa era de entre seis y siete hijos por mujer y ahora es inferior a 1.7) y la esperanza de vida en aumento, los parámetros pensionales actuales están desactualizados. Mantilla señaló que, en las reformas pensionales en trámite en países como Colombia, estas realidades demográficas deberían ser tomadas en cuenta, en lugar de mantener parámetros anacrónicos fijados hace décadas.
Un llamado a la acción: una red de investigación latinoamericana
El llamado a la acción más significativo del evento fue la propuesta de crear una red latinoamericana de estudios sobre pensiones, envejecimiento y jubilación, inspirada en la red neerlandesa Netspar. Ésta, en los últimos 20 años ha reunido a la academia internacional, con la industria y los reguladores del país para llevar a cabo investigación aplicada, fomentando un consenso basado en la evidencia que ha ayudado a los Países Bajos a construir el que es considerado uno de los mejores sistemas de pensiones del mundo.
«Para hacer buenas reformas pensionales debemos tener una dirección clara y para eso tenemos que construir consensos»,
afirmó Mantilla. Dicha red permitiría a la región madurar su conocimiento en estos temas complejos para llegar a políticas más sólidas. En los Países Bajos, este debate ha llevado a soluciones como el ajuste automático de la edad de jubilación según los datos de longevidad, una decisión basada en el consenso técnico y no en campañas políticas.
El Latinoamérica Pension Day 2025 marcó un paso fundamental, abriendo una convocatoria a todos los actores del ecosistema para ser parte activa de la construcción de un futuro pensional más próspero y seguro para América Latina.