No es coincidencia que las discusiones más recientes sobre el rol de las empresas en la sociedad y sobre el tipo de liderazgo necesario para conducirlas, hagan énfasis en la necesidad de construir nuevos marcos de valores, principios orientadores y hábitos. Ahora, más que antes, la cultura organizacional parece haber ganado relevancia como un atributo central para el desarrollo de las organizaciones.
Construir capacidades y ventajas que en efecto sirvan para gestionar las transformaciones y desafíos complejos de este siglo implica desarrollar continuamente el talento de las personas y los equipos. En buena medida, la mentalidad con la que las personas enfrentan los retos define el potencial colectivo de la organización.
En este encuentro aprenderemos sobre como una cultura organizacional basada en la «mentalidad de crecimiento» puede fortalecer el aprendizaje, la innovación y la capacidad de adaptación, todo lo cual puede ayudar con cuatro grandes propósitos:
- Impulsar el aprendizaje continuo, promoviendo entornos donde el error se convierta en fuente de mejora y desarrollo.
- Desarrollar talento con visión de crecimiento que integre esa mentalidad en procesos organizacionales clave.
- Fortalecer la colaboración y la innovación en equipos que asuman desafíos con apertura y sepan construir conocimiento.
- Adaptarse a contextos cambiantes y colaborar para formar una cultura que facilite la flexibilidad y la mejora permanente.
A cargo de:
Iván Lobo
Conferencista
Profesor de la Facultad de Administración de la Universidad de Los Andes. Estudio Ingeniería Industrial y una Maestría en Ciencia Política en la misma universidad, así como una Maestría en Política y Planeación Social en el London School of Economics y un Doctorado en Estudios del Desarrollo en University College London.